Hoy he podido descansar quizás por última vez hasta que nos vayamos a Austria. Tal vez esté exagerando. El viaje está comprado para el 20 de febrero y a partir de mañana empezamos no sólo la cuenta regresiva si no todos los preparativos. Esta vez no es un viajecito, ni siquiera un gran viaje para visitar a la familia de Jürgen, esta vez lo dejo todo aquí. Y me gustaría decir que me duele dejar a mi familia o a mis amigos, pero lo que dejo es algo todavía más fuerte: dejo mi hogar.
Y es que dejo la humedad y mi nariz congestionada en las mañanas, dejo el claxon de cientos de combis, dejo el sonido de los estos pájaros en las mañanas, dejo los anticuchos y los pollos a la brasa, dejo mis paseos por La Punta y comer en el Manolo, dejo sentarme y conversar en mi lengua, dejo las fastidiosas tías que me dicen cómo debo educar a Eduardo cuando lo ven por la calle, dejo mis cortes de pelo a 10 lucas, mis depilaciones con cera por 15 lucas, mi menus a 5 lucas y dejo todas las lucas que pasan por mis manos todos los días, dejo a los cobradores de combi y esa extraña habilidad para hacer sonar las monedas, dejo el centro de Lima y su esmog y su multitud abrumadora y sus olores y sus innumerables objetos para comprar, dejo mis peleas con los vecinos déjamedormir-bajaelvolumen-llamoaserenazgo, dejo a los policías gordos y a los bomberos útiles a los que miro con cariño, dejo a mis tíos Namuches, dejo a mis tíos con muchos apellidos por parte de madre, dejo a mi madrina a la que veo poco sólo porque sé que la puedo ver cuando quiero, dejo a Gamarra y a Wilson y a Minka y a Metro y a Tottus, dejo el Mall Aventura Plaza de la Colonial, dejo al Bembos, dejo el saber que todo se puede arreglar, dejo el jabón de pepa, el detergente en polvo, el desinfectante olor a manzana de sapolio y el wáter y la ducha en la misma habitación, dejo a la j en pescado y en asco, dejo a la ausencia de la d en cansado, dejo al ají panca, al limón que cocina y al queso fresco, dejo saber que puedo viajar a Huaraz en cualquier momento de locura, dejo a Martín, a Lis y al Chino, dejo a César, a Enrique y a Rosi, dejo a Tiago, dejo a mi mamá, dejo saber que puedo visitar a mi papá, dejo mi hogar.
1 comentario:
que bueno que desde ahora valoras eso, ya que mayormnete la gente piensa eso cuando vienen de viaje felicidades en tu nueva vida y que vengas de visita a peru tu lectora
byee
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