Y desde arriba esto es lo que ves.
Este paseo que tuvimos fue el último, en Graz, de nuestra vida de no trabajadores, o en todo caso, de padres a tiempo completo. Mañana irémos a Viena y el martes Jürgen empieza a trabajar. Que todo esto pase justo cuando la primavera está empezando es particularmente simbólico. No sólo el año meteorológico empieza si no una nueva forma de vivir para nosotros. En esta época del año, la nieve se derrite, todo lugar lleno de tierra se humedece hasta convertirse en barro y del barro y la mugre nacen unas florecitas pequeñas que son el símbolo de la primavera.
El gran símbolo de Graz es el Uhrturm, o torre del reloj. Hay lugares de Graz de donde puedes verlo y hasta escucharlo cantar. Parece ser que es lo único que se salvó del castillo porque los pobladores de Graz sacaron dinero de sus bolsillos para que Napoleón no derribara lo único que quedaba del gran castillo.
Ahora bien, ¿qué hora es? ¿8 y 20? pues se equivocan, en este reloj la cosa se ve al revés, así que cuando tomé la foto eran las 3 y 45. Grande Graz, por contreras me cae bien.
Luego de llegar a la torre del reloj empezamos el descenso. Dudu se dejaba llevar por la gravedad y Jürgen trataba de que no se desbarrancara el pobre.
Todo iba bien hasta que Dudu vio un tunel. "Jürgen hay una luz al final del tunel" así que la seguimos. Gracias a Dios no era una nueva versión de Poltergheist, simplemente una ruta corta hasta la Schloßbergplatz, la plaza del castillo de la montaña :D.
Esta es la placita, linda carajo, esas escaleritas me encantan.
1 comentario:
todo es muy lindo tienes un esposo que te quiere mucho felicdades y que te adapates d ela rapidito por alla tu lectora.
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