Me acuerdo que una vez de niña una amiga hizo una fiesta de disfraces y como mi madre nunca habría tenido ganas de disfrazarme, me compró un antifaz y se le acabó el problema. Durante la fiesta todo el mundo me preguntaba de qué me había disfrazado y luego me miraban feo y me decían "tú no tienes disfraz".
No sé si tenga que ver, pero la cosa es que siempre me ha gustado la idea de disfrazarse. Incluso cuando iba a una fiesta, todo ese rollo de ponerme cosas en el pelo, pintarme la cara y ponerme ropa que no me había puesto antes me hacían sentir completamente otra. 
Cuando aprendí de lo que se trataba el carnaval, la idea me gustó más. El carnaval medieval estaba hecho para romper los límites entre las clases sociales. Por un día, no importaba si eras sirviente o servido porque nadie sabía quién eras. Podías mentir, robar, sacarle la vuelta a tu marido o incluso matar y era muy probable que todo quedara ahí. En el carnaval la falta de norma, era la norma.
Por eso cuando llegué aquí y supe que el carnaval se celebraba con disfraces y desfile, no lo pude evitar, yo me disfracé y disfracé a Juju, y luego disfrazamos al Dud.
Aquí está Dudu con su papi y su elefante hecho de globo.
Dudu siendo saludado por una enfermerita. El personaje más divertido que lo saludó desde el desfile.
Dudu y otra mamá y otro niño disfrazados.
Dudu y su mami
Cuando nos preguntaron si podían tomarnos una foto por primera vez, Jürgen me preguntó "¿tan divertidos estamos?" y yo le pregunté "¿vamos a salir en el periódico?. Ju lo negó categóricamente, dijo que eran sólo 12 páginas dedicadas al carnaval y que la mayoría estaban dedicadas al desfile. Dijo que era probable que saliéramos en algunas páginas web pero en el periódico no. Aquí las fotos de las páginas web en las que salimos.
y la que sigue es la del Kleine Zeitung.... el periódico :D

No hay comentarios:
Publicar un comentario