lunes, 28 de marzo de 2011

La primavera

Uno tiene que estar en un lugar como este para darse cuenta de lo que significa la primavera. Hace sólo unos días, el piso estaba lleno de barro por la nieve derretida y los árboles parecían haberse negado a la vida para siempre. El pasto, recién despidiéndose de la nieve, era marrón y el poco césped que se veía estaba seco. Y de un día para otro, la temperatura empieza a subir, la lluvia cae y en vez de ensuciar limpia, y del pasto seco y la tierra húmeda empiezan a crecer florecitas de colores. Los árboles, que por un momento parecían los más apáticos, empiezan a escupir bulbos que en un abrir y cerrar de ojos llenan sus ramas de flores de colores. Casi sin darte cuenta, el paisaje yermo, se vuelve un paraje bucólico en el que estás rodeado de plantas, flores, pajaritos que cantan de miles de formas y cientos de risas de niños que corren y juegan.
Y ahí en medio de todo eso, Dudu mira su pelota, se acerca desafiante, la patea con fuerza y grita GOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOL (pero, desafortunadamente, en alemán)

viernes, 25 de marzo de 2011

Saliendo a la puerta

Normalmente salimos todas las tardes al parque. Hasnerplatz es un parque dividido en 4.  En una cuarta parte hay un par de canchas de volley y basquet. En otra unos juegos para niños grandecitos.


En la tercera parte hay pasto y una banquita y en la cuarta una zona de juegos para niñitos chiquitos como el Dudu. El resultado: 


Pero hoy no pudimos salir, Dudu se quedó dormido y ese ratito feliz en el que Hasnerplatz está lleno de niños felices se perdió. Así que simplemente salimos a la puerta a jugar con unas tizas que compré y a ver las florcitas.