El miércoles nos vimos con Iris y con Lilith y fueron un rato a la casa. Es muy lindo verlos jugar juntos.
El jueves anduvimos arreglando la cocina, organizándola y limpiándola.
El viernes llegaron las cajas, así que demás está decir que no tuvimos tiempo para nada.
Lo importante es que el Dud está contento. Llegó su carro y comió chocolate, nada le hace más feliz que el chocolate. Lo único malo es que luego del primer pedacito quiere más y más y más. Hoy se pasó una hora pidiendo chocolate incluso luego de dejar de llorar y ponerse a jugar, seguía diciendo "toto", pero ya pues, qué voy a hacer.
Ayer fuimos a encontrarnos con el hermano de Jürgen, el Dudu se portó bien, pero aun así fue demasiado para la cuñada de Jürgen. Margaretha estaba desesperada porque Eduardo subía y bajaba de los asientos, se paseaba por todo el restaurante (que estando vacío yo no veía ningún problema con que lo paseara) y no se supiera si permanecer en la silla alta o en el piso. En un momento de desesperación Margaretha le dijo a su marido "por favor, pide la cuenta". Jajaja, yo nunca me divertí tanto.
No hay comentarios:
Publicar un comentario